| Meditación |
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« Es como si la tierra meditara, la atmósfera meditase, De todas las disciplinas del yoga, la meditación es la que más aporta de una manera directa y eficaz a la renovación y la transformación interiores. Esta renovación o transformación pueden ser conocidas sin la meditación; por ejemplo, la infancia o la adolescencia misma ofrecen momentos en que la realidad nos parece libre de toda conceptualización, de tal suerte que nuestra conciencia se ve colmada por su sola presencia. Pero estos momentos son fugitivos y no dependen de nuestra voluntad. La meditación busca cultivar estos momentos en los que realidad, felicidad y conocimiento se aúnan. En primer lugar, se trata de un ejercicio, es decir una actividad en la que la eficacia aumenta gracias a su repetición; y también es un ejercicio de pensamiento, pues la principal función consiste en cultivar el desapego respecto a los primeros pensamientos venidos, y concentrarse sobre lo esencial que es la realidad pura, la felicidad pura y el conocimiento puro. El universo es una trabazón de partículas animadas por un movimiento perpetuo que nutre su cohesión; cada partícula es un elemento de este universo y, al mismo tiempo un universo en sí misma. La meditación permite encontrar la armonía universal y así a la vez desarrollar la comprensión cordial e inteligente de sí mismo, de los otros y del universo. Por tanto, este ejercicio no tiene peligro, puesto que despierta el dominio creativo y amante, en tanto que apaga el miedo y la torpeza. |
| Última actualización el Jueves 15 de Julio de 2010 |


